miércoles, 28 de marzo de 2018

ENTREVISTA AL COMITÉ EDITORIAL EVOHÉ (VOLUMEN N°5 - 2017)


Entrevista al Lic. Daniel Tacilla y al Lic. Erick Sotomayor por Gustavo Flores Quelopana.

La entrevista se llevó a cabo con motivo de la entrega del volumen n° 5 de la Revista de Filosofía Evohé, cuya presentación fue llevada a cabo en la Universidad Nacional Federico Villarreal en el "Auditorio de Derecho y Ciencia Política" del local central, el día 10 de noviembre del 2017, en el "XV Forum Nacional de Filosofía", organizado por la Escuela de Filosofía de la UNFV.



lunes, 26 de marzo de 2018

RESEÑA A "La cosmovisión andina" DE ZENON DEPAZ TOLEDO, 2015 (VÍCTOR SAMUEL RIVERA)

Reseña del profesor Víctor Samuel Rivera al libro del profesor Zenon Depaz Toledo "La cosmovisión andina" (2015) en "Araucaria", 20/39, 2018.

Enlace en Pdf: 
https://www.academia.edu/36146589/Zen%C3%B3n_Depaz_Toledo_La_cosmo-visi%C3%B3n_andina_en_el_Manuscrito_de_Huarochir%C3%AD



domingo, 25 de marzo de 2018

INVITACION Y AGRADECIMIENTO POR EL ENVIO DE SUS CREACIONES A LOS SIGUIENTES ESCRITORES PARA LA ACTIVIDAD DEL MARTES 27.



                                                            (Foto: La poeta, Verónica Morante Rossel.)


LA SOCIEDAD LITERARIA AMANTES DEL PAÍS, AGRADECE A LOS SIGUIENTES ESCRITORES, QUE NOS HICIERON LLEGAR SUS CREACIONES PARA INCLUIRLOS EN EL LIBRO-HOMENAJE POR LA DRA. RUTH HURTADO ESPEJO, Y PARA PARTICIPAR EN EL GRAN RECITAL POETICO-MUSICAL, EL PROXIMO MARTES 27, EN LA CASA MUSEO RICARDO PALMA, SITO EN BELISARIO SUAREZ 189 - MIRAFLORES. HORA 6.30 (HORA EXACTA). INGRESO LIBRE.


Alana Antezana Valenzuela
Alandia Valenzuela Carbonelli
Alfonsina Becerra Alvarado
Armando Alvarado Balarezo
Blanca De los Ríos V.
Blanca Azucena Rojas
Bryan Isacio
Carlos Green Chávez
Carlos Turrin
Carmen Arrese
Carmen Flores
Cecilia Molina
Claver Narro Culque
Daniel Olmedo
Diana Dulanto
Dina Emeteria Chávez Bellido
Dorita Murrugarra
Eldi Toro
Elsa Yakeline García Rentería (Yaky García)
Elizabeth Jocelyne Monopoli Acker
Erika Meier Quiroz
Esmeralda Cueva
Fanny Jem Wong
Faride Sansur Velarde
Fiorella Gutiérrez Lupinta
Flor Paz Huamán 
Flori Bandini
Frank Otero Luque
Gilda Santillana De Romero
Gilmer Roque Herrera Vallejo
Giuseppe Gal´lino 
Idalia Del Pozo Gonzáles
Iván Pedro Guevara Vásquez
Jackeline Faviola Condori Huamani
Janet Aznarán 
Janet Navarro Gálvez
Janina Trujillo
Jorge Flores Pacheco
José Beltrán Peña
José E. Chocce
Joshua Rodhuam
Juan Pedro Carcelén 
Juan Milla Jara
Juan Rodríguez Jara
Julia Del Prado
Julio Vargas Castaños
Lennin Tolentino
Liliana Miranda
Lily Roos 
Lu Zúñiga
Luzmila Libertad
Manuel López Rodríguez
María Camoriano
María Teresa Fukushima Takamatsu 
María Elena Rodríguez Chavarri
María Elena Roldán
María Vita de Álvarez
Mary Soto
Maxwell Huerta Valenzuela
Mery Luz Merino Osorio
Myriam Reátegui
Nancy Zamora Vidal
Narda García
Nora Curonisy Lostaunau
Noriko Yonamine
Patricia Del Valle
Patricia Guisse Castellano
Percy Hinostroza
Raúl Allaín
Reynaldo Martínez Zea
Rodolfo Dondero Rodo
Roger Casalino Castro
Rosa Petrovich
Rosaluz “La voz morena del Perú”
Rosamarina García
Rosario Arroyo
Ruth Alina Barrios Gonzáles
Sandra Mónica Gonzáles Ortega
Sandra Luna Aranda
Sixto Sarmiento  
Soledad Tovar Cruz
Tania Temoche
Wilhelm Knodler Merino
Yeny Tejada
Ynés Balvin Luna

MUCHISIMAS GRACIAS EN NOMBRE DE LA HOMENAJEADA Y DE NOSOTROS.

UN FUERTE ABRAZO:

JOSE BELTRAN PEÑA.
Director-Fundador






jueves, 15 de marzo de 2018

Fallece el pensador Zygmun Bauman

Muere el pensador Zygmunt Bauman, ‘padre’ de la “modernidad líquida”

El sociólogo de origen polaco denunció con lucidez el individualismo y la desigualdad hasta el fin de sus 91 años


Con Zygmunt Bauman se apaga una de las voces más críticas con la sociedad contemporánea, individualista y despiadada, a la que definió como la “modernidad líquida”, aquella en la que ya nada es sólido. No es sólido el Estado-nación, ni la familia, ni el empleo, ni el compromiso con la comunidad. Y hoy “nuestros acuerdos son temporales, pasajeros, válidos solo hasta nuevo aviso”. Esa voz sonó lúcida hasta el fin de sus 91 años. Escribía uno, dos y hasta tres libros al año, en solitario o con otros pensadores, pronunciaba conferencias y respondía a los periodistas en entrevistas en las que había que elegir muy bien las preguntas porque las respuestas se extendían muchos minutos como en una sucesión de breves discursos. Esos sí, muy sólidos.

Hablaba despacio porque pulía cada una de sus frases, un hilo de ideas que daría para más libros de los que ha firmado en su prolífica carrera. Algunos tomados al dictado, cabe creer que de un tirón. Quizás con alguna pausa de las que aprovechaba para fumar en pipa.
El sociólogo y filósofo de origen polaco (Poznan, 1925) murió ayer “en su casa de Leeds, junto a su familia”, anunció su colaboradora Aleksandra Kania en nombre de los suyos. En su larga vida sufrió los horrores del siglo XX —la guerra, la persecución, las purgas, el exilio— pero eso no le hizo conformista con nada de lo que vino después.
Durante más de medio siglo ha sido uno de los más influyentes observadores de la realidad social y política, el azote de la superficialidad dominante en el debate público, crítico feroz de la burbuja liberal que inflaron Reagan o Thatcher en los ochenta y que reventó más de 30 años después. Retrató con agudeza el desconcierto del ciudadano de hoy ante un mundo que no ofrece seguridades a las que asirse. Se refería al “precariado” como al nuevo proletariado, con la diferencia de que no tiene conciencia de clase. Figura muy respetada por los movimientos de indignados del nuevo siglo (desde el 15-M español a Occupy Wall Street), él comprendía sus motivos y se interesaba por sus experiencias, pero apuntaba sus debilidades e incongruencias, convencido como estaba de que es más fácil unir en la protesta que en la propuesta. Desconfiaba del “activismo de sofá”, ese que quiere cambiar el mundo a golpe de clic, y relativizaba el poder que se atribuye a las redes sociales, porque pensaba que el verdadero diálogo solo se produce en las interacciones con los diferentes, y no en esas “zonas de confort” donde los internautas debaten con quienes piensan igual que ellos.
Su trayectoria avalaba su autoridad intelectual. Apenas tenía 13 años cuando su familia, judía aunque no religiosa, escapó de la invasión nazi de Polonia en 1939 refugiándose en la URSS. El joven Zygmunt se alistó después en la división polaca del Ejército rojo, lo que le valió una medalla en 1945. Tras la guerra pudo volver a Varsovia, casarse con Janina Lewinson (superviviente del gueto de Varsovia, también escritora, su compañera hasta su muerte en 2009) y compatibilizar su carrera militar con los estudios universitarios, además de la militancia en el Partido Comunista.
La decepción llegó cuando se vio otra vez puesto en la diana por el antisemitismo, durante las purgas desatadas en Polonia en 1968, tras una serie de protestas estudiantiles y de colectivos de artistas contra la censura del régimen y con el trasfondo internacional de la Guerra de los Seis Días. Ese mismo año Bauman tuvo que dejar su tierra natal por segunda vez. Se instaló primero en Tel Aviv y, desde 1972, en la Universidad de Leeds (Inglaterra), de donde ya no se movió más que para explicar su pensamiento por el mundo.
Cuando llegó a Leeds, Bauman ya era una autoridad en el ámbito de la sociología. Luego se convirtió en lo más parecido a una celebridad que se puede ser en esa disciplina: fue a partir del libro Modernidad líquida, editado en 2000, el mismo año que vio nacer en Seattle al movimiento de protesta contra la globalización.
Reacio al término “posmodernidad” (porque falta perspectiva histórica para dar por terminada la modernidad), Bauman clamaba: “La nuestra es una versión privatizada de la modernidad”. Hoy la esfera pública “no tiene otra sustancia que ser el escenario donde se confiesan y exhiben las preocupaciones privadas". Y advertía contra las “comunidades perchero”, de quita y pon, declaraba “el fin de la era del compromiso mutuo”, advertía de que “ya no hay líderes sino asesores”. Y concluía: “Cuando las creencias, valores y estilos han sido privatizados (....), los sitios que se ofrecen para el rearraigo se parecen más a un hotel que a un hogar”.
Volvió a estas obsesiones en decenas de libros. En algunos de los más recientes (Estado de crisis o ¿La riqueza de unos pocos nos beneficia a todos?), dirigió su mirada a los perdedores de una crisis que él no veía como un bache sino como el nuevo escenario. Y en su última obra publicada, Extraños llamando a la puerta(Paidós), observa la crisis de los refugiados desde la comprensión de la ansiedad que genera en la población y el rechazo a vallas y muros. El pensador volvía así a uno de los temas que más le han preocupado: el rechazo al otro, el miedo al diferente, que ya había tratado en sus primeros años en Varsovia en relación al antisemitismo.
Con su figura espigada, sus pelos blancos revueltos y su pipa en los labios, Bauman posaba ante el fotógrafo hace un año en las calles de Burgos con la actitud de una estrella del rock. Quizás era un pesimista, pero nunca fue un gruñón. Solo que nunca quiso escribir para agradarnos. Sino para agitarnos.
RICARDO DE QUEROL

jueves, 16 de noviembre de 2017

A propósito del Día Mundial de la Filosofía - 2017



SOBRE LA BÚSQUEDA DE LA SABIDURÍA O LA BÚSQUEDA DEL AMOR


Daniel Tacilla
Universidad Nacional Federico Villarreal




τοῦτο γάρ μοι ἰνδάλλεται διανοουμένη οὐκ ἄλλο τι ἢ διαλέγεσθαι, αὐτὴ ἑαυτὴν ἐρωτῶσα καὶ ἀποκρινομένη, καὶ φάσκουσα καὶ οὐ φάσκουσα.
[Me parece que el alma, al pensar, no hace otra cosa que dialogar y plantearse ella misma las preguntas y las respuestas, afirmando unas veces y negando otras]

Platón, Teeteto, 189e




S
iendo muy jóvenes, y más aún, apenas aparecemos junto a la vida, compartimos algo en común, algo que al principio, y muchas veces hasta el final, resulta entenderse como un no sé qué, pero que si vemos con mucho cuidado, tal vez nos demos cuenta que, eso que tenemos en común cada uno de nosotros, por lo que emprendemos grandes luchas o grandes derrotas, es el Amor. Lo más seguro es que no tengamos la más mínima idea de lo que es, que cuando se nos pida definirla, no encontremos ninguna palabra que nos sirva para expresar lo que es el amor, ya sea porque no encontramos ninguna palabra o frase que sea digna de manifestar lo que ella es o porque en realidad no contemos con palabras suficientes, ni siquiera para reconocer su existencia. Sea como fuese, al menos podemos asegurar que mientras somos conscientes de nosotros mismos, podemos decir que deseamos amar. Podemos decir, con toda seguridad, que lo que nos hace humanos es nuestra facultad de amar, mas no de ser amados, pues ésta pseudofacultad es independiente a nuestra voluntad. Además, si no se sabe amar, no se encuentra ninguna dignidad en reconocerse como objeto del amor. Mientras vivimos, hacemos tal o cual cosa, tenemos distintas actividades, donde la más digna de todas es la de “amar”, independientemente de las consecuencias que pueda traer o si puede causarnos el sufrimiento más íntimo. Somos capaces de amar cuando somos capaces de resistir el mundo sobre nosotros sin medir qué tan grande es, cuando decidimos ver más allá de un mundo que tal vez puede sernos grato o no. Total, al fin, él [el mundo] no lo sabe, vive bajo un tal principio de la acción-reacción. Sólo nosotros lo sabemos, y por eso es que amamos, porque vamos más allá.

Pues bien, así es como se explica la falta de amor en los hombres de hoy. Sólo se mira desde “un” punto de vista y hacia “una” verdad. El hombre ha roto el mundo y se ha quedado con un mundo hecho pedazos, donde lo que le ha tocado es aquella parte que logra atrapar su experiencia, ni más ni menos. Ha reducido el mundo a su propio mundo, aquel que aún ni se anima a conocer realmente. Este hombre ha dividido la verdad, en la del otro, los otros y la suya, haciendo de la verdad una pieza de rompecabezas que permanece en un sinsentido,  incompleta y llena de vacíos. Esta división sólo revela que, si la verdad se puede dividir, es porque es el complemento de todos nosotros y las cosas del mundo y, claro está, porque queremos dividirla. Dicho de otro modo, en un mundo fragmentado, el amor y la capacidad de amar se reduce a un simple gusto, agrado o desagrado, de algo. De este modo, a tal hombre del fragmento, sólo le queda, o bien obedecer la voluntad de tal fragmento de verdad que su experiencia ha logrado atrapar o bien reemplazar las partes del mundo que no conoce –pero al menos la intuición le queda- con el único rompecabezas que le queda.

Ahora, como tal vez ya se ha logrado ver la intención de estos dos párrafos, toda la intención de la filosofía -desde el principio- ha sido siempre el Amar. Y tan noble acto sólo recibe dignidad cuando busca la Verdad, cuando ama la sabiduría. Sólo se llega a amar, verdaderamente, cuando aceptamos renunciar al mundo que nuestra experiencia terminó por atrapar y que se resiste caprichosamente a dejar, y nos iniciamos en la búsqueda de aquel verdadero mundo, aquel que sí podemos abrazar verdaderamente, que no es pasajero porque siempre está aguardando a ser abrazado, y no por un par de manos o la experiencia que, a duras penas, podría alcanzar la sombra de lo que es el mundo de la realidad, sino, por nuestro pensamiento, que es capaz de alcanzar más que el mundo de la inmediatez cuantificable, más que un mundo de espectáculos ciegos.


Es así que, con plena seguridad, podemos decir que sólo se ama sincera y profundamente con el pensamiento.